A la noche, fueron al submarino y no encontraron nada. Vieron cerca de la pileta otro cofre de mentira.
Al otro día, en el submarino una chica de primer grado, encontró el cofre. Estaba muy alto, encima del ropero y Sol se paró en unas sillas y lo agarró.Apagaron la luz para que nadie lo vea y con la llave abrieron el cofre.
Adentro del cofre había un cuaderno y una carta quemada.
San Diego era bueno.
Solchu pensó que quizás lo veía en Cissab.
Fin.
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