
Había una vez una princesa que se llamaba Aurora, que vivía en un bello castillo. La primera vez que lo vio, el príncipe no se quería casar. No quería porque no estaba enamorado.El papá no la dejaba ir hasta donde ella quería, no la dejaba ir hasta el mar, pero si la dejaba ir con el príncipe.
La princesa, la primera vez que lo vio se quería casar pero después el príncipe no quería. La segunda vez que la vio sí se quería casar.
Se casaron y tuvieron veinte bebes.
-Un bebe se perdió- le dice la mamá al papá.La que se perdió se llamaba Lara.
Lara estaba corriendo. Había ido a la casa de la abuela a dormir, pero se fue a jugar y se perdió.
Primero la fueron a buscar a la casa de la abuela y no estaba. Buscaron otra vez y la encontraron en la cama de la abuela.
Aurora se vistió de novia, de blanco con un tapado sobre la espalda. El príncipe estaba de blanco con un cinturon verde. Una nena se vistió de blanco pero los demás bebes no fueron porque tenían fiebre. Sólo fue el varon que se vistió como el papá y vivieron felices para siempre.
FIN.

No hay comentarios:
Publicar un comentario